En la madrugada…

Una historia de B.N.L

En la madrugada de hoy escuché a un gato maullar, por el tipo de maullido parecía un cachorro. Como amante de los animales , no podía darme la vuelta en la cama y mirar a otro lado ,como suele hacer el ser humano ante estas situaciones.

Decidí coger las deportivas y el móvil y bajar a buscarle. Avisé a mi chico de que bajaba para que lo supiera, le pillé muy dormido sin darle tiempo a mucho y menos a acompañarme.

Una vez en mi propio portal , me empezó a invadir … Cuando llegué a la puerta de la calle, la razón me hizo dudar en cruzarla… Pero volví a oír al pequeño y mi corazón abrió la puerta.
Al cerrarse tras de mí , me sentí completamente expuesta y me invadió de lleno el miedo.

Caminé atenta a todo, no había ni un alma y no sabía si eso era mejor o peor…
Mi chico me hizo llamarle para que fuéramos hablando , mientras intentaba verme por la ventana. Eso me ayudaba mínimamente.

Trataba de buscar a ese pequeño siguiendo el maullido pero el miedo era más fuerte según me alejaba un poco de casa.
Dejé de oírle, y ya solo oía mi propio corazón a mil por hora. ¡ Estaba sintiendo pánico!

Volví a toda prisa a casa, una vez en la urbanización empezó a invadirme otra emoción ‘la rabia’.
Rabia por tener que sentir miedo a salir a la calle sola de noche o madrugada.
Rabia de que una tía como yo tan echada pa’lante se haya vuelto por las experiencias y los años tan precavida, por no decir acojonada.
Llegué a pensar que de más jóven era una inconsciente por volver a casa a altas horas de la noche sola , pero esos pensamientos son los qué están mal.

Deberíamos tener la libertad de poder salir a cualquier hora del día y con cualquier edad. Pero esa no es la realidad que vivimos, no nos engañemos más.
No me sentí a salvo hasta que crucé la puerta de mi casa.
Volví a la cama enfadada conmigo misma , por darle al miedo poder sobre mi.

Soy una mujer con carácter y valiente ante la vida pero no tengo libertad. Esa es la verdad.

Está mañana al preguntarle a mi vecina si había escuchado al gatito su respuesta literal fue: ” Si le oí pero me daba miedo bajar sola. Me moría de pena pero el miedo era más”.

Y por eso he decidido contarlo. Porque ya está bien… Que vivamos con miedo.
De la rabia paso a la tristeza, de oír frases cómo:” Es lo que hay.”
Pues no por favor, no nos conformemos. No vivamos más así.

Está noche si le vuelvo a oír,volveré a bajar…

Luna rosa

Selfie nocturno

Son las 1:11, casualidad no lo creo. He salido a la terraza, ha dejado de llover. Tenía cita con la luna, la famosa luna rosa. La luna de la primavera.

Estoy sentada en el mismo Sofá donde pasé el primer día del año. He seguido exactamente la misma rutina, me levanto tarde y salgo al sofá de la terraza a tomar el aire. Pasó horas con el móvil y mirando al vacío.

No hay nada más ahí fuera solo planes de futuro. Y como si se tratase de la película El día de la marmota, la maldición parece haberme sorprendido, o más bien dejada suspendida en el tiempo.

Tengo la sensación de estar en un bucle continuo donde todos los días son “Hoy” pero ese hoy no deja de ser una ventana desde la que mirar al mundo pero sin experimentarlo.

En estos días recuerdo a todas las personas que he conocido, los platos que he comido, las fiestas a las que asístido…

Me quedo con todo. Lo bueno y lo malo, pago el coste de oportunidad.

Sigo pensando que tal vez la respuesta la tiene Billy Murray y que cuando él decide cambiar y ser una excelente persona todos los días no importa el motivo,la maldición se rompe y por fin consigue crear un nuevo día.

Así pues…mañana será otro día.

 

 

 

En la puerta de tu casa

Cuando yo era pequeña, los móviles eran unos ladrillos que se veían en las películas de hombres de negocios y policías.

En general siempre he odiado hablar por teléfono, porque me pierdo de las conversaciones al no poder ver a mi interlocutor.

Sin embargo amo los audios, y rescucho una y otra vez mis propios audios. Muchas veces no necesito ni feedback solo necesito soltarlo.

Ya se lo que estáis pensando…sino vas a escuchar la respuesta pues para que preguntas…

Bueno a veces ya he tomado una decisión sobre algo de manera consciente o inconsciente. Pero siempre lo saco “a la calle” para testearlo. Para saber si la idea va a funcionar. Y claro en la mayoría de los casos nadie está deacuerdo con lo que propongo…

Unas veces para bien y otras para mal, por lo general en temas que no implican ningún dilema moral me suelo tirar a la piscina y listo. En aquellas situaciones que implican alguna aplicación de principios y valores, que suele ser en la mayoría de los casos, ahí como que me deshincho…llevo años caminando como una equilibrista en una especie de “cuerda de los valores”.

Allí donde otras personas están totalmente convencidas de lo que argumentan y yo no veo más que un sin fin de posibilidades y matices.

Otro punto, es cuando ya tengo la respuesta “correcta” y se el camino, pero no lo sigo por miedo a las consecuencias.

En la vida hay acciones que cambian todo para siempre pero también “inacciones” el mirar para otro lado el hacer como sino pasará nada. Es lo que llamo el “pueblo oveja”.

Sé de lo que hablo porque muchas veces me comportó como oveja. La valentía es una virtud que me gustaría desarrollar en todos los campos y muchas veces no hace falta más que una palabra o un gesto.

La acción es pequeña pero el cambio es inmenso…

Llegados a este punto quería hablar de mi costumbre de presentarme en la puerta de las casas, en relación a qué no me gusta usar el teléfono, en relación a la resolución de conflictos o dilemas morales, y sí, porque ya voy reconociendo que tengo rasgos de “stalker”.

Tengo infinidad de situaciones vividas en la puerta de las casas de personas que de verdad me importan.

Porque me encanta dejarme caer sin avisar, porque a veces hay algo que resolver y el momento es siempre ahora.

Sí, yo tengo ese don, el don de poder caminar tres calles para llegar a tu casa o cogerme un vuelo y cruzar tres países. Así soy yo, que cuando arranco, arranco.

Últimamente estoy en evitando muchas situaciones ya sea lejos o cerca. Aunque me lo pongan fácil no me apetece.

Es curioso porque en cuanto llego me siento como en casa, y pienso que bien haber quedado con esta persona.

Pero lo que me cuesta ahora es precisamente arrancar, tal vez necesito que alguien se presente a la puerta de mi casa y me diga: “tenemos que hablar”

Beber vino contigo

Cover del poema “Having a Coke with you” Frank O’Hara (1965)

Beber vino contigo (mejor si es un blanco Barbadillo)

es más divertido que ir a Bolonia, Verona, Bérgamo,Ferrara , Berlín
o marearse en un Ferry que va directo a Capri
en parte porque con tus viejos vaqueros te ves como un mejor y más feliz Lavapiés,
en parte por mi amor por ti,

en parte por tu amor por las barbacoas
en parte por todas las plantas que crecen en tu habitación y me quitan el sueño,

en parte porque siempre me distraigo mirando animales cuando caminamos por el bosque

en parte por ese hormigueo que siento cuando se cierran las puertas del ascensor

en parte por el hilo rojo que nos une, en parte por el secreto que nuestras miradas asumen enfrente de la gente y mi afición a hacerme fotografías con las estatuas,

es difícil de creer que cuando estoy contigo puede existir algo tan quieto,tan solemne y definitivamente tan desagradable como las estatuas, tan opuesto a lo que siento,
en la tibia luz de las 6 de la mañana de Madrid, vamos a la deriva de ida y vuelta
entre nosotros, como un árbol respirando a través de sus estomas.

Cuando miro retratos y no veo las caras en absoluto, sólo pintura
y tú simplemente te preguntas porque alguien en el mundo lo hizo.

Cuando me preocupo por lo que vamos a hacer

y tú simplemente sabes que algo pasará

Te veo (como en Avatar)
a ti y prefiero mirarte a ti que a todos los retratos del mundo,
excepto tal vez por la curiosidad morbosa, de ver el retrato de Dorian Grey o el retrato de Van Gogh que de todos modos está en el Museo d’Orsay,
al que gracias al Universo aún no has ido, y así podemos ir juntos por vez primera, en esta vida
y el hecho de que te mueves tan hermosamente a través de la sala traduciéndome las inscripciones, narrando las historias del pasado
al igual que cuando estas en casa ya nunca pienso si un perezoso es un mono o un oso (porque ya lo averigüé) y la mentira no existe

o cuando tuve el síndrome de Stendahl y las ganas que tengo de volver a Florencia aunque la fuente del jabalí me dijese no
en el ensayo de un solo dibujo de Leonardo o Miguel Ángel que solían sorprenderme,
y en todos los Impresionistas que aún habiendo pintando los colores de mi alma
nunca consiguieron que la persona correcta se parara cerca del árbol cuando el sol caía.

Parece que todos han sido engañados por una experiencia maravillosa
la cual no se va a perder en mí pues te la estoy contando a ti.

Patricia Núñez López

“Having a Coke with You

is even more fun than going to San Sebastian, Irún, Hendaye, Biarritz, Bayonne
or being sick to my stomach on the Travesera de Gracia in Barcelona
partly because in your orange shirt you look like a better happier St. Sebastian
partly because of my love for you, partly because of your love for yoghurt
partly because of the fluorescent orange tulips around the birches
partly because of the secrecy our smiles take on before people and statuary
it is hard to believe when I’m with you that there can be anything as still
as solemn as unpleasantly definitive as statuary when right in front of it
in the warm New York 4 o’clock light we are drifting back and forth
between each other like a tree breathing through its spectacles

and the portrait show seems to have no faces in it at all, just paint
you suddenly wonder why in the world anyone ever did them

I look
at you and I would rather look at you than all the portraits in the world
except possibly for the Polish Rider occasionally and anyway it’s in the Frick
which thank heavens you haven’t gone to yet so we can go together the first time
and the fact that you move so beautifully more or less takes care of Futurism
just as at home I never think of the Nude Descending a Staircase or
at a rehearsal a single drawing of Leonardo or Michelangelo that used to wow me
and what good does all the research of the Impressionists do them
when they never got the right person to stand near the tree when the sun sank
or for that matter Marino Marini when he didn’t pick the rider as carefully
as the horse

it seems they were all cheated of some marvelous experience
which is not going to go wasted on me which is why I am telling you about it”

Frank O’Hara (1965)

La primera vez que escuche este poema fue en una película, se trataba de una versión adolescente del cuento de la Bella y la bestia (Beastly). Para mí es simplemente perfecto, redondo, algo que se puede percibir con todos los sentidos.

De modo que me gusto tanto que decidí emularlo, cambiando la coca-cola por vino, los lugares que cita el poema por algunos en los que he estado, la chica del naranja, el atardecer y los tulipanes por un chico…(por supuesto el poema que escribí esta dirigido a él) Sin embargo lo que no tuve que retocar fue la parte que habla de los impresionistas y de aquel hecho maravilloso.

Pensé que ese hecho podía ser cualquier cosa: el amor, la felicidad, una idea… y lo mejor de todo es que no se va a perder en mí pues te lo estoy contando a ti.

Así pues, el principio de este blog es el final de un gran poema. Es algo que no se va a perder en mí pues te lo estoy contando a ti. El amor es un sentimiento que no se puede perder en mí si lo comparto contigo.

Lo que nunca imaginé es que buscando la traducción del poema, encontraría a otras personas que habían tenido la misma idea que yo, la clave está en “las experiencias”,

todos deseamos vivir experiencias nuevas, excitantes y maravillosas, para poder volver y contárselas a nuestros seres queridos, para llevarlos algún día a todos esos lugares maravillosos, para compartir todos esos momentos.

Me encanta el modo en el que el poema capta la belleza del arte, de viajar, de los momentos cotidianos y los combina perfectamente con el sentimiento de amor.